viernes, mayo 26, 2006

Comentarios sobre las maquetas, los dibujos y sus lecturas tectonicas.


El potencial de una maqueta o dibujo radica en la capacidad de leer en ellas, no en lo que son como letra muerta. La actitud de leer implica dos cosas, la primera: creer, voluntad de encontrar, de fe, no necesariamente en el sentido místico del término, mas bien en el sentido profano de la confianza. Confianza en que el discurso tectonico tiene una capacidad de desarrollo, que las relaciones entre las partes son lecturas de intensiones de uso, de espacios caracterizados por la materialidad, la luz, los ritmos, la composición, nos dan una precisión de la arquitectura que se esta buscando. Pero, como en todo acto de fe, primero hay que creer. Sino cualquiera sea el método, científico o artístico, adobado o redibujado, no vamos a encontrar nada porque no creemos que de esa experiencia surja algo interesante.

La segunda cosa es hacer, la lectura en estos casos implica una acción sobre la imagen. Adobarla, redibujarla, invertirla, hacer algo mas que reflexionar con la mente, poner las manos a pensar.

En los ejemplos de maquetas subidas al blog el adobado cumple dos funciones. La primera es limpiar el fondo y la segunda resaltar, ya sea como imagen plana o espacial, las características, las particularidades de la construcción.

De la primera se hace evidente una tensión de apoyo y relación con el suelo a través de las patas y la rampa y una distensión de libertad y relación con el cielo de la curva y su trama liviana. Invertir la imagen demuestra el grado de compromiso con la gravedad. A su vez esas tramas livianas componen un par dialéctico con los planos ya sea por oposición o fundición. La oposición es violenta: arriba la superficie translucida de la trama se diferencia de la superficie opaca de los planos; o si no, las líneas de las primeras se funden en los planos prolongándose sobre las superficies y robusteciéndose a medida que bajan (otra vez la gravedad). Solo dos o tres, de mayor porte y espesor llegan al suelo.

En el segundo ejemplo la imagen de la maqueta es mas plana y su menor, no nula, expresión espacial induce a lecturas menos comprometidas con la gravedad, menos tectonicas pero con rica expresión de la composición de llenos y vacíos, variedad y relación entre las distintas proporciones y la posibilidad de encontrar vacíos donde originalmente había un lleno.

En ambos ejemplos las múltiples lecturas coexisten y permiten descubrir que no hay un solo discurso monotemático, pero en ambos casos si es posible hacer lecturas tectonicas, no es posible hacer lecturas del porque, sobre que relaciones con el entorno, continuar alimentando estas relaciones entre las partes de este todo exento, de esta maqueta independiente que prescinde de explicitar su origen que, estoy seguro, tiene.

Juan Aiello
arquitecto


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