Alejandro Trinco

Tierra pura, arquitectura ideal, ideales a futuro.
En este pedazo de mundo nos incumbe actuar y fundirnos con la selva misma.
Rios y vida corren por las venas del planeta, humanos!
Alejandro Trinco
















Calor agobiante y sol. Vivir-trabajar ¿Dónde? Bajo la protección de los árboles. Donde esa misma vegetación que nos protege nos permite pisar según los usos nos lo exijan. Donde hay mayor frescura, vegetación densa y cercana al río, el suelo es humedad-raíces-animales. Las viviendas se elevan, separándose pero la estructura baja hasta clavarse profundamente en el complejo suelo. Terreno llano y sol para la planchada donde el suelo rocoso del acantilado. Terreno llano y sombra para el pisadero, el corte y el acopio. El ladrillo viaja por agua y tierra. La materia prima llega desde el río. Trabajo y transporte en un mismo nivel. Trabajo es transformar, trabajo es el ladrillo, los cultivos que consumimos, construir nuestras viviendas. La vivienda es el territorio. (texto Daniela Sìas)
Es una estrategia simple, trazados de vida.
Llegamos por el lugar más bajo, muy cerca del río; es allí donde horneamos los ladrillos, donde los acopiamos. Pero subimos a refugiarnos, el agua es inestable, no podemos estar tan cerca de ella. Más atrás, el juego del agua y la tierra nos sirve como pisadero.
El circuito de nuestra actividad nos rodea.
Transitamos esa polaridad en un mismo ámbito, se vive y se trabaja allí mismo; así se configura nuestro espacio.
Derretimiento… cambio de estado constante.
Ríos que crecen e inundan, vegetación que avanza sin cesar. ¿Podemos contra eso? Terminamos siendo conquistadores de lo inútil. Tenemos las herramientas para convivir con la selva, con el lugar que ella nos dio. Pisamos sin lastimarla como si tratáramos de imitar a los árboles, yéndonos hacia arriba en busca de luz y alejándonos del agua.... pero no tanto; nos acercamos a ella, trabajamos con ella; preparamos el barro para hacer ladrillos y luego nos ayuda a transportarlos por el río. Quizás hayamos encontrado cierto equilibrio, nuestra conexión con la selva. (texto Fermìn Rovira)
Como nos dice Fermín su estrategia es simple.
Y siendo que la selva en apariencia para el ojo in-ávido no es ni simple ni fácil, bastante complejo y enmarañado en todo caso resultaría internarse en su espesura y habitarla. Es notable como la simpleza de la estrategia de Fermín se afirma en reconocer tales complejidades; su densidad y su espesura son cristalizadas con precisión en sus cortes y planta.
Entonces la estrategia de Fermín necesitó ahondar lo complejo, lo desconocido de la selva para luego, sin rodeos, plantear con simpleza y sin dudas, con gran pertinencia y justeza los espacios de producción y vivienda. Nicolás Klein




la casita fundida en el paisaje blanco
vista del patio criollo con horno de barro...!!que empanadas señora........!!
la caña y su flexibilidad se convierten en una línea de gracia.... tradicionalmente se usa mucho en Mendoza el techo de rolizo de álamo y la caña pero solo como plemento plano .
Al comienzo todo fue voluntad y una buena maqueta en escala 1: 50.
el pimiento ( al que en la llanura pampeana llamamos algarrobo) extiende su benéfica sombra sobre el horno de barro
la galería, orientada al duro oeste tiene una vista maravillosa al cañon del Río Mendoza. el remate del gesto curvo aloja un banco con vista a la cordillera
Delicia de la curva del techo que cual "bocina visual a la montaña" , parece acomodar su geometría al paisaje natural otorgándole a lo construído una cualidad cuasi metafísica.
En la sinfonía en blanco del paisaje nevado los tres cuadraditos primarios parecen estallidos de color.
el perfil del techo renueva las formas del cerro llamado los camellos por sus jorobas...la nieve destaca los cantos y bordes y hace la curva del techado curvado de caña muy amable ...el manto blanco amortigua la transición geométrica entre solado transitable y techumbre propiamente dicha


Jesus Cerquiero
Diego Servetto
Gabriel Santaren
Ezequiel Flores
Daniel Holman
Diego Lorenzo